lunes, 11 de febrero de 2013

La victoría pírrica de Irlanda en la lucha sobre la deuda bancaria

Tal vez has leído algo en los últimos días sobre Irlanda y el trato que ya tiene sobre su deuda bancaria.

A través del mundo, se presentan las noticias como otro paso positivo dado por el país en su lucha para salir del estancamiento tras ser la primera víctima europea del colapso inmobiliario mundial.

Según el gobierno irlandés, es una victoria política inmensa – el odiado Anglo Irish Bank ya no existe y no vamos a pagar el primer plazo de 3.100 millones de euros programado para el mes que viene bajo las condiciones de nuestro rescate.

En cambio, todo es postergado hasta el año 2034.

La fanfarria política que acompañó la declaración era de esperar – el primer ministro Enda Kenny entró en el parlamento al día siguiente con una ovación de sus colegas de la coalición.


Pero la cruel realidad es que no hemos reducido ni un solo euro la deuda enorme dejada por el crash bancario. Simplemente, la hemos dejada para las generaciones futuras.

Es verdad que hemos ahorrado 20.000 millones de euros de interés debidos bajo el trato antiguo. Pero el importe capital sigue igual.

Nuestro Ministro de Finanza, Michael Noonan, confesó que ni siquiera pidió al Banco Central Europeo (BCE) considerar una reducción de lo que tenemos que pagar, porque sabía ya cuál sería la respuesta.

Los comentaristas políticos han calificado el nuevo acuerdo como el mejor posible bajo las circunstancias.

La verdad es que nuestro destino fue determinado la noche en la que el ahora difunto predecesor de Noonan, Brian Lenihan, incluyó Anglo – un banco cuya función primaria era dar préstamos a promotores inmobiliarios - bajo la garantía de depósitos bancarios.

Todo hecho en un ambiente de pánico y confusión en la madrugada del 30 de septiembre de 2008.

Tal vez nunca sabremos porque Anglo fue hecho parte de la garantía. No tuvo depósitos significativos del público en general, y la excusa de que era de “importancia sistémico” no se sostiene.

Difícil evitar llegar a la conclusión obvia: el partido gubernamental Fianna Fáil protegía los promotores inmobiliarios, muchos de los cuales eran donantes importantes en aquella época.

Y ahora los ciudadanos irlandeses son comprometidos, sin esperanza de escapar, a devolver 31.000 millones de euros a los tenedores de bonos de un banco disuelto.

Irlanda ha sido elogiada como el modelo por los otros países PIIGS que quieren salir de la crisis. No estamos fuera totalmente, pero hemos avanzado mucho, dicen.

Sin embargo, la lección real para España, Italia y Portugal, mientras esperan los rescates que parecen casi inevitables, es que deben elegir con mucho cuidado y mucho escrutinio quién se beneficia bajo ellos.

Mientras tanto, la semana pasada los sondeos políticos mostraron que Fianna Fáil ha vuelto a ser el partido más popular de Irlanda, cuatro años después de arruinarla.

As veces, me pregunto si merecemos nuestro aprieto.

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