miércoles, 22 de agosto de 2012

Polémica por homenaje a los irlandeses que pocos quieren recordar - los que murieron luchando contra la independencia del país

Dos guardias del RIC fuera de Leinster House en Dublín, que ahora alberga el Dáil, el parlamento nacional
Los irlandeses muertos durante la guerra de independencia por trabajar como policías imperiales, serán recordados por primera vez este fin de semana en una ceremonia polémica organizada por sus sucesores modernos.

La conmemoración no oficial en Dublín será el primer reconocimiento a los 493 miembros del Royal Irish Constabulary (RIC) que murieron a manos del IRA entre 1919 y 1921.

Aunque las muertes ocurrieron hace casi cien años, la idea de honrarlos sigue siendo una gran polémica, dado que formaron parte del aparato utilizado por los británicos para controlar Irlanda y aplastar rebeliones. 



Es cierto decir que el RIC fue los ojos y los oídos del imperio aquí, en particular fuera de las ciudades grandes, donde también funcionó como seguridad por los alguaciles que echaron familias pobres de sus casas por no pagar la renta al señor local.

Pero al mismo tiempo, muchos de los miembros fueron católicos comunes que se alistaron en el cuerpo para ganarse la vida y después se vieron envueltos en una guerra sucia cuando las ejecuciones de los lideres del Alzamiento de 1916 provocaron una ola de sentimiento nacionalista que resultó en atentados guerrilleros frecuentes contra ellos por parte del IRA.

Los policías asentados en áreas rurales aisladas, como el baluarte del IRA en el sur del país, fueron blancos fáciles.

Tantos morían, que las autoridades británicas introdujeron dos nuevas fuerzas paramilitares, compuestas por soldados ingleses desmovilizados después de la Primera Guerra Mundial, para ayudar a suprimir la insurrección.

Éstos, conocidos como los Black and Tans (Negro y Caqui) - debido a los uniformes mezclados que llevaban – y los Auxiliaries (Auxiliares), empezaron a cometer atrocidades contra la población civil a los que acusaron de apoyar a los rebeldes, como el saqueo de la ciudad de Cork, varios asesinados y Domingo Sangriento, cuando mataron a tiros a 13 espectadores que acudieron a un partido de fútbol gaélico en el estadio Croke Park en Dublín.

Sus acciones mancillaron la reputación del RIC entero, que llegó a ser visto con la misma irrisión, aunque muchos miembros ordinarios dimitieron tras actos como los encima citados y hasta cooperaron con el IRA.

Paddy O'Shea, el hijo de un sargento en el RIC, describió los Black and Tans y los Auxiliaries como "a la vez una plaga y una bendición. Llevaron ayuda, pero asustaron incluso a quienes habían ido a ayudar."

Sin embargo, a juzgar por algunos de los comentarios escritos en Internet sobre la ceremonia, los que sirvieron en el cuerpo son considerados traidores todavía.

Después de la concesión de independencia, algunos miembros del RIC se incorporaron en la policía del nuevo estado, el Garda Siochána, pero otros tuvieron que huir a Irlanda del Norte o al extranjero para evitar represalias.

La situación es más complicada aún porque se propone realizar la conmemoración - que tendrá lugar días después del 90 anniversario del asesinato del héroe nacionalista Michael Collins - en el cementerio de Glasnevin, donde enterraron a muchos de los rebeldes ejecutados por los británicos.

El cementerio no ha dado permiso para la ceremonia, organizada por la Asociación de Jubilados de la Garda Siochána, aunque es probable que ocurra de todos modos de una forma discreta.

Uno de los organizadores, el ex-garda Pat McCarthy, ha pedido un monumento permanente a los muertos.
“Hay monumentos en este país para todos nuestros soldados que murieron durante las dos guerras, así que porqué no tenemos uno para el RIC y el DMP (policía dublinesa metropolitana),” afirma McCarthy.

Tal vez parezca raro para la policía irlandesa homenajear a sus predecesores coloniales, pero tiene que ver realmente con el odio que los gardaí sienten por el IRA.

Una docena de ellos murieron debido al IRA y otros grupos republicanos durante el conflicto en Irlanda del Norte, la mayoría en tiroteos tras asaltos de bancos, para recaudar fondos, que fracasaron.

Antes de que llegara la paz, los unionistas acusaron a menudo a los gardai de colaborar con el IRA en la Republica, pero hay pocas pruebas de que ocurriera, aparte de episodios aislados.

1 comentario:

  1. En irlanda todavía hay fuerte odio político a Inglaterra y los irlandeses aliados de poder británico.

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