lunes, 4 de junio de 2012

Irlanda espera un desastre español para salvarlo de austeridad permanente

La Armada Invencible: pero esta vez un
fracaso espanol puede ser imprescindible
Irlanda y España tienen muchos vínculos históricos, una religión compartida y han sido aliados en el pasado contra enemigos comunes en el tiempo de la Armada Invencible. Pero ahora, los irlandeses están mirando con atención - e incluso con esperanza - para ver si empeora la crisis económica española. Después de mucha polémica, hemos votado por el compacto fiscal, pero no será nada más que una tirita en las heridas abiertas de la Eurozona y no va a hacer nada positivo por nosotros, por lo menos a corto plazo. Tenemos que implementar austeridad porque todo nuestro dinero va a pagar los inversores en bancos colapsados como Anglo Irish Bank, que nos dejó con una factura de €30 mil millones. 

Desgraciadamente, la garantía dada por el último gobierno para evitar una corrida bancaria nos comprometió a pagar esta gente con dinero que debe ser usado para mantener el estado. Y, como ya he explicado, el Banco Central Europeo y el FMI no nos dejarán escapar de estos comprometidos. Así que tuvimos que votar por el compacto fiscal para que el BCE nos suministre con préstamos por el día a día, porque el dinero que tenemos por eso va a los pobres inversores.

Los últimos cuatros años han mostrado que Irlanda sólo no tiene la importancia para obtener un acuerdo sobre su deuda bancaria y debemos depender de la largueza de las naciones poderosas, que aún no ha aparecido. De hecho, meros días después del referéndum, cuando el gobierno irlandés comenzó hablar de renegociar nuestras deudas, la respuest del ministro de finanza alemán Wolfgang Schauble fue: "No vemos ninguna necesidad por movimiento por lo momento", porque eso seria un "señal negativa". Nuestra única esperanza de salvación yace en un país más grande siendo arrastrado por el mismo vórtice. Ahora mismo, España
 es el candidato más probable para este papel, según los expertos financieros. El quinto estado más populoso de la UE es demasiado grande para un rescate y demasiado importante para ser amenazada con expulsión del euro, como Grecia.

 En este caso, el BCE tendría que repensar su política y reducir la deuda bancaria española, y de acuerdo con tradición europea, Irlanda tendría derecho a los mismos beneficios, asegura el gobierno irlandés. Ayer, el vice primer ministro irlandés Eamon Gilmore explicó la actitud de su administración hacia la crisis española: "Lo miramos en términos de su implicación posible para cualquier acuerdo al que pudiéramos llegar respecto a un trato bancario." O sea, argot político para "esperamos que falle España porque entonces podemos aprovechar de la situación."

Desde hace mucho tiempo, ha sido evidente a los irlandeses lo absurdo de dar un país préstamos para enfrentar una deuda imposible, así cargándolo con mas deuda todavía y entonces decirle que esta bien encaminado. Pero eso es lo que nos dice la UE y el FMI y hasta ahora, no hemos tenido más opción que tragarlo. Ahora parece que la mala fortuna de nuestros vecinos puede ofrecernos esperanza. Pero si se ofrece a España un tratamiento que se niega a Irlanda, creo que la paciencia interminable del pueblo irlandés acabará por fin.

Mientras tanto, las semanas que vienen serán ocupadas, sin duda, por las malas noticias que el gobierno irlandés ha estado ocultando hasta después del referéndum. Se sabe que entre ellas se encuentran los detalles del muy impopular impuesto sobre la propiedad y de las reformas al sistema del paro, ambas retardadas a propósito para evitar una reacción negativa a las urnas. Van a ser un tiempo difícil y la única cosa que puede levantarnos de la penumbra es la posibilidad de que España va a unirse a nosotros en ella.

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