sábado, 9 de junio de 2012

Diputado anti-corrupción irlandés huya a la Eurocopa tras revelaciones que defraudó a Hacienda €2.1 millones

Wallace: ahora tiene poco credibilidad
Cuando se eligieron Mick Wallace y otros 15 diputados independientes en la elección general del año pasado, pareció un nuevo amanecer para la política irlandesa. El ex-promotor inmobiliario, que colgó pancartas anti-guerra enormes en los edificios que renovaba, usaba un fútbol como el logotipo de su empresa y rechazó trajes y corbatas a favor de camisetas rosas brillantes en la camara, iba a revolucionar el sistema deshonesto. En cambio, esta mañana su reputación está destrozada tras revelaciones que evadió sus obligaciones fiscales.

Wallace admitió antes de ser elegido diputado que debía dinero después de la quiebra de su empresa, pero no que había presentado declaraciones falsas a Hacienda. El caso se ha resuelto fuera de los tribunales y no habrá un procedimiento criminal contra el diputado, a pesar de que mintió a propósito y no va a pagar lo que se debe.

Cuando en fin concedió una entrevista al canal nacional RTE, evitó repetidamente las preguntas sobre la justificación moral de recibir un salario del estado y estafarlo a la vez. Se limitó a decir que nunca había hecho algo semejante y que, mientras había timado a la Hacienda, había pagado a los contratistas que trabajaron para él.

Ayer, Wallace – que también tiene su propio club de fútbol para menores – partió para Polonia y la Eurocopa para juntarse con la afición irlandesa, justo cuando aprendimos que en 2008, el mismo año en que presentó su declaración falsa, dobló los salarios que su empresa pagaba a él y a su hijo. También esta mañana, salió a la luz que en 2005 Wallace amenazó otro constructor con un sicario sobre una deuda de €20,000.

Los aliados izquierdistas de Wallace en el Dáil han dicho que no van a echarle del ‘grupo técnico’ al que todos los independientes pertenecen para proporcionar una oposición unida al gobierno – dicen que salir de ello es un asunto para él. De manera previsible, los partidos establecidos, a los cuales Wallace y sus colegas criticaban tanto, han pedido alegremente una investigación más profunda de sus finanzas. Wallace no corre el peligro de perder su escaño, una vez que no queda en bancarrota, algo que parece poco probable.

Luke 'Ming' Flanagan, diputado y defensor de cannabis
Sin embargo, lo que ha pasado es un duro golpe para los que esperaban ver una reforma sincera de la política irlandesa tras décadas de los mismos partidos en poder. El alcance de la crisis económica creada por el último gobierno impulsó a muchos considerar presentarse como candidato al parlamento, entre ellos un periodista bien conocido, Fintan O’Toole, que dijo que iba a formar un partido nuevo para enfrentarse a Fine Gael y Fianna Fáil, los dos gigantes políticos tradicionales.

Nunca llegó a ser (O’Toole afirmó que no tuvo ‘tiempo suficiente’ para preparar antes de la elección), pero se esperaba mucho de Wallace y los otros independientes, un grupo diverso que incluye tipos como Luke ‘Ming’ Flanagan, un reconocido fumador de cannabis que basa su estilo en el personaje de los comics Ming el Despiadado.

Ellos fueron la nueva generación, sin la mancha de corrupción, que iba a alzarse en defensa de la integridad en la vida pública irlandesa y poner al descubierto el sistema de enchufes y el clientelismo que ha plagado el país por tantos años. Ahora todo ha cambiado, y es difícil verlos criticando las maldades del gobierno con autoridad cuando hay entre sus filas un estafador.

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