miércoles, 16 de mayo de 2012

Que coman caviar: la vida mimada de la elite política irlandesa

Aunque Irlanda se encuentra en su peor recesión desde los años 70, algunos sectores de la sociedad siguen disfrutando tiempos de vacas gordas. Uno de ellos es la política, y nuestros parlamentarios aún reciben salarios entre los más altos de Europa, a pesar de que necesitamos préstamos del FMI y la UE sólo para llegar al fin del mes.

Austeridad se ha convertido en el santo y seña de la vida diaria del pueblo, pero sus representantes en las cámaras bajas y altas apenas han sufrido desde que comenzó la crisis económica. Tras su elección, el gobierno hizo un gran drama del recorte del salario del nuevo primer ministro, pero aún gana €200,000 por año, tres veces lo de su homólogo español. Un diputado de la cámara baja – o Dáil – recibe €92,672, el triple del salario medio industrial irlandés. Y eso sin hablar de los denominados ‘gastos’, muchos de los cuales son pagados sin ser verificados y que puedan llevar el sobre de paga neta de ellos a más de €140,000 anualmente.
Aengus O Snodaigh, alias El 'Wolfe Toner'

Evidentemente, los políticos irlandeses habitan otro planeta a los demás de la población. No me sorprendió abrir un periódico esta mañana y ver una hasta ahora desconocida diputada del partido Labour, Ann Phelan, pedir de que caviar de trucha, elaborado en su distrito electoral y con el coste de €19.99 per 100g, sea incluido en la carta del restaurante del Dáil, donde las mejores delicadezas están disponible a la clase política con precios subvencionados por los ciudadanos del estado.

Sra. Phelan se ha sumado a una larga lista de políticos irlandeses cuyos comportamiento muestra que no tienen ni idea de la vida la gente ordinaria. Lo que ha pasado en nuestro parlamento as veces parece algo del guion de una telenovela.

En febrero, se salió a la luz que el diputado de Sinn Féin Aengus O Snodaigh había usado cartuchos de tinta gratis por valor de €50,000 en su oficina del edificio parlamentario. O Snodaigh aseguró que tuvo que imprimir a menudo folletos con “muchos colores y fotos grandes” para “atender a sus electores”. El diputado republicano fue rápidamente apodado el “Wolfe Toner” por los periódicos, en una referencia burlesca al héroe nacionalista, Theobald Wolfe Tone, fundador de los United Irishmen en el siglo dieciocho.
Los Healy-Rae: la astucia del campesino en acción
El derroche de O Snodaigh vino después de un incidente increíble implicando el diputado de Kerry, Michael Healy-Rae y su padre, Jackie. Healy-Rae hijo substituyó a su padre en el parlamento cuando Jackie se jubiló de la política en 2011. A los dos les gusta jactarse de sus raíces rurales, llevando puesto siempre la boina típica del campo irlandés en la cámara. Pero poco después de la elección de Michael, se reveló que, cuatro años antes, alguien había hecho llamadas por valor de €2,639 a un numero de categoría premium vinculado a un reality show en que el participó.

En el programa, Los famosos se vuelven salvajes, varios famosillos, incluso Michael, entonces el alcalde de Kerry, embarcaron en una caminata por las zonas selváticas de Connemara en el oeste remoto de Irlanda. Healy-Rae ganó el voto público, sin duda ayudado por las 3,636 llamadas en su favor desde Leinster House. Debido al tipo de sistema telefónico del edificio, fue imposible averiguar quien los había hecho, y Healy-Rae padre se negó a ser involucrado, a pesar de haber mandado previamente un email pidiendo respaldo por su hijo en el programa.

Ivor Callely: tal vez sin sonrisa
después de la proxima visita al juzgado
Otro ejemplo seria Ivor Callely, el deshonrado ex-diputado y ex-senador de Dublín. Presentó una solicitud de reembolso de gastos por €80,000, dando la dirección de su casa de veraneo en el oeste de Cork, 370km de Dublín, como su residencia habitual, aunque realmente es de Clontarf, pocos kilómetros del centro de la ciudad. También se salió a la luz que en 2007, Callely había presentado otra solicitud por €2,907 por móviles, con recibos de una empresa que cerró 13 años antes. Por consiguiente, Callely fue suspendido del Senado, pero lo recurrió a los juzgados y su suspensión fue anulada porque ¡no había roto las reglas! Sin embargo, puede todavía recibir su merecido - fue detenido en enero por presunto fraude y la investigación de la policía sigue abierta.

Lamentablemente, todo esto puede pasar sólo gracias a la apatía del electorado irlandés. Ante más fechorías financieras por sus representantes, la reacción típica irlandesa es encogerse de hombros y pensar ‘son todos iguales’. Maria Antonieta tuvo un final violento por su ignorancia completa de la vida real del pueblo, pero no hay mucha posibilidad de que los irlandeses tomen su propia Bastilla en un futuro próximo.

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