sábado, 5 de mayo de 2012

Irlanda y el compacto fiscal: el riña comienza

Dicen que si quieres la verdad, mejor evitar preguntar a un político. Esto ha sido el caso aquí en Irlanda después de sólo una semana del debate sobre el referéndum del compacto fiscal. Las alegaciones y contra alegaciones surgen cada dos por tres, todos con justo lo necesario para parecer convincente, pero no resisten un examen riguroso. El lado No dio el primer golpe gracias a los medios comunicativos cuando el Sunday Times obtuvo un reconocimiento de la Comisión Europea que un resultado No no cortaría el acceso irlandés a otro rescate, una afirmación clave del gobierno.

El ministro de Economía Michael Noonan avisó entonces que la repercusión principal de un No sería un presupuesto mucho más duro el año que viene, una declaración que fracasó el día siguiente cuando los diarios le acusaron de intentar intimidar el electorado. 'Napalm Noonan' fue el titular del Irish Independent y otro diario lo llamó un 'terrorista económico' con un photoshop del ministro como Osama bin Laden. Sin embargo, todas las apuestas están en contra el lado No, y esta vez no pueden contar con los fanáticos religiosos que lo ayudaron en los primeros referéndum de Niza y Lisboa con pistas falsas como el aborto y la eutanasia, algo que el entonces gobierno falló totalmente en enfrentar.

La mayoría de los partidos más grandes recomiendan un Si, con Sinn Féin y los otros de la izquierda los principales defensores del No. Algunos sindicatos están en contra del tratado, pero la mayor parte está a favor. El primer debate televisado mostró que a la izquierda le queda mucho para avanzar su causa; su portavoz, el diputado socialista Joe Higgins - un orador capaz y gracioso - volvió a la jerga comunista y no convenció. El lado No insiste también que el tratado compromete Irlanda a recortes de 2.2 mil miliones por año para bajar nuestro déficit a los niveles acordados, pero según comentaristas independientes, ya tenemos aquella obligación en pactos existentes.

En fin, el lado que consigue más espantar el electorado puede ganar, y es seguro que la campana volverá desagradable entre ahora y el voto el 31 de mayo. Aun así, el veredicto del pueblo irlandés puede acabar sin sentido si Francois Hollande gana la presidencia francesa mañana. Hollande ha prometido renegóciar el tratado para incluir estímulos económicos. De alguna manera, una victoria de Hollande puede beneficiar ambos lados aquí en Irlanda - disminuiría la vergüenza del gobierno en el caso de un No y también permitiría Sinn Fein insistir que un resultado Si no importa nada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario