martes, 15 de mayo de 2012

Enda Kenny - ¿otra vez el gallina de Dublin?

Antes que Enda Kenny llegó a ser primer ministro – o Taoiseach - irlandés, solía ser visto como la mayor razón por qué su partido nunca tomaría el poder. Los periódicos se burlaron a menudo de su acento rural y su manera acartonada y un presentador de radio prominente declaró que abandonaría Irlanda si Kenny se hiciera líder del país (desgraciadamente, el bocazas no cumplió después su promesa). Parecía que el público estaba de acuerdo. En 2007, su partido Fine Gael estaba muy parejo con Fianna Fáil cuando Kenny se enfrentó al ahora deshonrado ex-premier Bertie Ahern en un debate televisivo. Ahern ganó de forma convincente y la victoria condujo en gran parte a la elección posterior de Fianna Fáil.

Kenny: cada vez con menos excusas
para evitar los debates en la tele
La incompetencia económica de Fianna Fáil hizo la elección del año pasado casi imposible de perder para Fine Gael, pero sus asesores de prensa no quisieron correr riesgos. Kenny se negó a ir cabeza a cabeza con los jefes de Fianna Fáil y Labour, y participó sólo en los debates con todos los lideres de los partidos presentes. Allí, sus deficiencias y su aire serio y poco espontáneo serían menos perceptibles. Y fue evidente que Kenny había sido muy bien preparado, siempre contestando a cada pregunta hablando de su 'plan de cinco puntos' para gobernar. Movido por sus asesores, Kenny también rechazó una invitación a un debate en el canal independiente TV3 controlado por Vincent Browne, un periodista comparado a menudo con un rottweiler por la manera en que persigue políticos quienes intentan evitar sus interrogatorios.

Como explicación, Kenny apuntó a los comentarios de Browne dos años antes sobre su liderazgo de Fine Gael, en que Browne bromó que los miembros del partido esperaban que Kenny tomara una botella de whisky y un revólver a una habitación oscura. Sin embargo, los periódicos no se lo tragaron. Acusaron a Kenny de ser un gallina y uno de ellos mandó un reportero vestido de gallina a una rueda de prensa – algo que no hizo reir el aspirante Taoiseach.

El gallina: no fue tan divertido para Kenny
Paradójicamente, desde tomar la oficina, la aprobación pública de él ha crecido, a 42 por ciento en el ultimo sondeo. Sin embargo, el voto sobre el compacto fiscal tendrá lugar en tres semanas, y ahora Kenny ha sido desafiado a otro debate en TV3, esta vez con el líder de Sinn Féin, Gerry Adams, y sin Browne como arbitro. A pesar de eso, Kenny se negó a participar otra vez más, ahora sin explicar por qué. Tal vez porque debatir con Adams es como tirar una pelota contra la pared, como dijo un periodista, pero sea lo que sea, Kenny mantiene el silencio.

No ha sido una buena semana por el Taoiseach, que ayer cometió un error garrafal, diciendo a un conductor de autobús desempleado que le interrumpió durante un mitín público que “debe hacer un día de trabajo”. Si continua eludiendo las invitaciones a debates, podrá esperar ver más reporteros vestidos de gallina dentro de poco.

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